La obra muestra una “chicuelina». El torero viste un traje de luces ocre que se mezcla con el fondo en tonos tierra, haciendo que el protagonista sea el capote. El capote, con pinceladas en tonos magenta y flúor, llena la composición de movimiento y energía.
*Existe la posibilidad de realizar un encargo similar inspirado en esta pieza, aunque siempre presentará variaciones en la composición, el color o el gesto, ya que cada obra es única y creada de manera original.*




